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Miradas singulares de lo femenino
06/04/2017 Isabel Cerdán
El lector

La película que acabamos de ver, tenía muchas ganas de compartirla con vosotros, pues es de esas que no te deja indiferente, que te lleva a pensar en la condición humana.
Stephen Daldry, director de esta película, junto a otras, como Las horas, Billy Elliot, etc. nos muestra la complejidad del ser humano y sus relaciones.
Esta gran película, abre un gran número de aspectos: su familia, la relación con la hija, la ley y la moral.
Me planteo qué acontece en los seres humanos para ser capaces de llegar a tal deshumanización y a la vez conmoverse ante pequeñas cosas (un coro varias voces-, una historia casi intranscendente,).
Por otro lado, qué ocurre con la sexualidad en la adolescencia, vivida de esa forma tan traumática, dejándole una huella, casi indeleble, para toda su vida.
Y por último me pregunto qué es lo que pasa en esa mujer y en ese hombre para que puedan subvertir su posición y ella ?quiera ser la que lea sus historias? y él, se atreva a hablar de lo que le pasó, se atreva a hablarle a su hija.
Desde la teoría psicoanalítica voy a intentar dar cuenta de estas incógnitas a través de algunas reflexiones.
En primer lugar y para seguir el orden de presentación en el relato, tanto del libro como del film:
?Ni siquiera tenía ganas de leer?, cuando dice leer, la mujer cambia su actitud. Es el significante que despierta en ella una marca. Bajaré contigo. Se cambia, mientras él la mira, ella le devuelve la mirada y él se turba, cuando le devuelve la mirada, ahí se abre la puerta de la subsiguiente historia de amor. Esa mirada hace que él se sienta en una posición que le lleva a merodearla: en el trabajo, la casa. Voy, no voy?
Anna le invita a practicar sexo con ella, hace un uso de él, y digo que hace un uso de él porque hay una disimetría. Diríamos, que lo introduce en una relación incestuosa, pues ese es el efecto que produce en el chico, ya que cuando su cuerpo empieza a estar preparado para encontrarse con mujeres, como le pasará en el instituto, se encuentra con esta mujer- madre, que a través de los cuidados desliza una erotización, seduciéndole, provocando un goce, casi sublime y destructivo, determinando sus encuentros sucesivos con otras mujeres. Como claramente se ve al inicio de la película, cuando aquella mujer le dice: Alguna mujer se queda el tiempo suficiente para saber lo que tienes en tu cabeza o al final cuando la escritora judía le dice: ella sabe el efecto que le produjo y él aún es capaz de disculparla diciendo que a otras personas les hizo cosas peores. Habiendo pasado aquí a una posición maternal hacia ella.
Sabemos que en la relación materno-filial, tras el nacimiento, el hijo es colocado en el lugar del falo, digamos falo a aquello que nos completa, que nos hace sentir que no nos falta nada, hito totalmente necesario para salir a la vida con fuerza, pero si pasado un tiempo no se produce un corte, el hijo queda prendido en ese lugar y lo va repitiendo con otras relaciones, es decir se coloca en posición de objeto, es necesario el nombre del padre, pues sin él no se hace corte.
Hablando de nombres, es curioso cómo se dicen los suyos: ella solo lo dice al preguntárselo tres veces, está queriendo borrar lo singular, lo de cada uno, lo diferente y a él le dice estoy con un Maikel, uno más de la serie. Como más tarde hará con las prisioneras del campo. Son una serie. Como cuando le dice: chico, queriendo borrar-le lo genuino. También su padre le dice chico cuando ella se marcha y vuelve a casa.
Hay otras frases:
No tienes poder para disgustarme, ella luego afloja, pero finalmente le pregunta ¿Traes algún libro? Pues es ahí en esa pulsión a que le lean, a escuchar la voz de otro, contándole historias que no estaban en su realidad, donde lo utiliza especialmente.
Llega tarde el día de su cumple y él se disculpa diciendo: Traigo un libro
Nunca quieres saber como estoy, dice él.
Cambiando el orden de sus rituales: 1º leer y luego sexo.
La pulsión invocante a través de la lectura, en esa transgresión y confusión con lo sexual apunta al goce (como cuando le lee en griego y ella dice: precioso, maravilloso,..)
En realidad, en las palabras leídas está buscando una voz perdida, pero lo que encuentra siempre es una similitud con aquella que desea oir, por eso no cesa de buscar.
La voz siendo una de las figuras del objeto a, al igual que la mirada, también puede remitir al sujeto a una situación mítica de satisfacción total que es imaginaria, en la que hubo Otro que reconoció y respondió a la demanda por medio de su voz.
Son las palabras que aluden a lo Real, al sexo, las que no puede escuchar, le horrorizan, le avergüenzan.
Él también se encuentra en ese goce, la besa en público cuando le dicen su madre o afirma no creía que hiciera nada bien Su mundo anterior y fuera del encuentro con ella, le parece sórdido e insignificante.
El abandono de Anna es traumático y la relación bastante breve, no le ha dado tiempo a Michael a una posible salida de la idealización en que se apoyaba.
Es importante ver la disociación que se produce en esta mujer, que por un lado puede hablar de las muertas como si nada, ella era guardiana y qué iba a hacer: ud que hubiera hecho, lo compara con su trabajo en el tranvía.
Todo esto me hizo retomar la película de Hanna Arent y la conferencia dada por Robert Levy en el seminario de Análisis Freudiano en Madrid sobre Hanna Arent y la cuestión del sujeto en el totalitarismo de la que traeré algunas ideas, según RL, la autora intenta explicar en esa película la banalidad del mal
¿Por qué esta mujer no siente culpabilidad o angustia ante hechos tan terribles? Según H.A. pues porque se confronta a una ausencia total de pensamiento, el pensamiento está abolido, es incapaz de entrar en conflicto, solo busca certezas. El sujeto por excelencia en todas las tramas totalitaristas, necesita de este sujeto en sus administraciones, responsables para multiplicar sus poderes. Está fuera de la realidad. Y, ¿quién piensa cuando el hombre piensa? Hay una relación muy íntima entre el Otro, en nombre del cual cumple la acción, y el sujeto mismo. Sujeto que es, en tanto al juramento al Otro. Este juramento le permite realizar esta íntima relación que causa a la vez al sujeto y causa así al Otro de haber ocupado el lugar de agente del acto. Así el sujeto se hace sujeto y pasa a la voz pasiva.
Cuando escribía estas palabras pensé, cómo leer, como ser dueña y agente de la lectura cuando uno funciona con la lógica de juramento al Otro, haciendo una denegación de la castración, es decir, de que no podemos estar completos nunca, para poder gozar en paz.
Ella lo ha hecho todo en nombre de Otro, los pequeños otros no existen para ella. En ese instante, cuando no abre las puertas, no está en la realidad, el juramento alrededor de un ideal le ha retirado toda objetividad y por tanto retira todo el carácter humano a las personas que se están muriendo o tiene que elegir para que las maten. En fidelidad a su ideal, a Otro, en este caso el Otro del deber. (da un golpe en la mesa, éramos responsables de ellas)
No puede dejar de nombrar el acto donde acepta toda la culpabilidad de los hechos, por no confesar: ?NO SÉ LEER?. Sería salir del goce, salir de la lógica del todo y entrar en la de no todo. Siendo en este momento cuando se le plantea a él, el conflicto ético entre usar la información que sabe o no, dejando a la protagonista que decida.
Durante el juicio, él intenta ir a la cárcel a visitarla, se vuelve atrás, habría podido ayudarle a romper la idealización, pero elige no ir. Cuando llega a la residencia de estudiantes hace el amor con la joven, y como la mira!!! Parece una forma de huir, algo desesperado, él se vuelve solo a su cuarto y paralelamente ella a la celda. Su historia sigue en el tiempo, y se prolonga hasta el momento en que él se separa donde comienza a enviarle las cintas, él seguía ahí, casi en una función materna, sólo cuando empieza a recibir cartas escritas por ella, él deja de escribirle a ella, ha dejado de ocupar ese lugar Otro para él, para pasar a ser la anciana que es.
?Si ud no se hace cargo de ella no le queda ningún futuro?. Cuando él la visita y él le devuelve la nueva posición que ocupa en su vida, ella no lo puede soportar y decide suicidarse.
Ella llega a hacer verdaderos cambios: aprender a leer, no importa lo que crea los muertos están muertos, dejarle su dinero en el bote a la escritora judía, un acto reparador. La mujer judía lanza la idea de que por ser analfabeta esto es una excusa, una explicación? Detrás de todo acto hay una elección. Como dice el profesor: lo que tú piensas no importa, lo que importa es lo que haces.
Dirigiéndose a su hija: ¿A ti no te gustan las sorpresas?, (en el cementerio) es lo que quería contarte. Recuperar ese lugar de padre, empezar a contarle ayuda a poder cambiar también su posición respecto a ella y a su propia vida.
Quisiera terminar con alguna de las palabras que aparecen en la película: Saldrás más hermosa que has entrado en la vida, solo una cosa nos puede hacer más completos y esa cosa es el amor
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Psicoanalisis Cotidiano